El tribunal del condado de Clark halló culpable a Davis por el delito de asesinato con arma mortal, tras un juicio de varias semanas que repasó el ataque ocurrido en septiembre de 1996.
Aunque la fiscalía aclaró que no apretó el gatillo, probó que el acusado orquestó la emboscada, consiguió el arma y ordenó a su sobrino, Orlando Anderson, disparar contra el músico. La agresión se planificó como venganza por una golpiza que integrantes del entorno de Shakur le habían propinado a Anderson horas antes en el hotel MGM Grand.
Con esta decisión se empieza a cerrar uno de los enigmas más prolongados en la historia del hip-hop, marcado por años de especulaciones y versiones encontradas.
Davis, quien ya confirmó que apelará la resolución, permanecerá bajo custodia a la espera de la audiencia del próximo 13 de octubre, fecha en la que la jueza Carli Kierny dará a conocer la pena definitiva.



