Retomar la actividad en vivo tras un largo receso no fue un proceso sencillo para Alex Lifeson ni para Geddy Lee. Antes de reencontrarse con su público, el guitarrista de Rush albergaba serias dudas sobre su condición física y la capacidad de mantener el nivel técnico que siempre exigió su repertorio.
Sin embargo, el impacto positivo de los primeros shows fue decisivo para despejar sus temores; tras comprobar que su cuerpo respondía en el escenario, el músico recuperó el entusiasmo y hoy se muestra entusiasmado por sumar más fechas a la gira.
El desafío también tuvo una importante carga emocional, ya que reencontrarse con la audiencia implicaba encarar una nueva etapa sin la presencia de Neil Peart. Para Lee, la mayor presión radicaba en el temor a defraudar a los fanáticos y no estar a la altura del legado que construyeron junto al legendario baterista.
A pesar de esas incertidumbres iniciales, la dupla logró superar las dudas y sostener la mística de la banda sobre las tablas.




