Sting volvió a encender la discusión sobre la inteligencia artificial en la industria musical con una frase tajante: “La IA no tiene historia, tiene una historia prestada”.
Según el músico británico, aunque la tecnología es capaz de generar temas funcionales para sonar de fondo, le resulta imposible replicar el trasfondo emocional que surge de las experiencias, los errores y la trayectoria personal de un artista.
Su reflexión no solo apunta a la calidad compositiva, sino también al futuro laboral dentro del mundo del arte ante el avance acelerado de la automatización.
Para el exlíder de The Police, la verdadera prueba de fuego está en si una máquina podrá alguna vez transmitir lo mismo que una creación nacida del sentir humano o si simplemente nos dirigimos hacia un panorama de producciones impersonales.




